La carta de recomendación laboral es la referencia escrita que un antiguo responsable, compañero o cliente firma a favor de un trabajador. En España no es un documento obligatorio: ninguna norma laboral impone emitirla, a diferencia del certificado de empresa (necesario para el paro) o del informe de vida laboral. Precisamente por eso vale tanto: quien la firma se moja voluntariamente.
Una buena recomendación no es una colección de adjetivos. Los seleccionadores leen decenas: la que funciona identifica con precisión quién recomienda y desde qué posición, el puesto y el periodo exactos, dos o tres logros medibles y un contacto real para verificar la referencia. Este generador estructura la carta exactamente así.
Si lo que necesita es el documento oficial que acredita su relación laboral, solicite el certificado de empresa o su informe de vida laboral: la recomendación los complementa, no los sustituye.
Modelo de carta de recomendación laboral (texto completo)
Este es el texto íntegro del modelo genérico. Sustituya los datos entre corchetes por los suyos, o utilice el formulario guiado de esta página para obtener el documento ya personalizado en Word y PDF, con las variantes legales adaptadas a su caso.
[Su nombre y apellidos] [Su cargo] [Empresa u organización] [Localidad de la empresa] E-mail: [E-mail de contacto] / Tel.: [Teléfono de contacto (opcional)]
A quien corresponda
En [Hecho en (localidad)], a [Fecha de hoy]
Asunto: Carta de recomendación de don [Nombre y apellidos]
Por la presente, y en calidad de superior directo suyo, tengo el placer de recomendar a don [Nombre y apellidos], que prestó servicios en [Empresa u organización] como [Puesto que ocupó] desde el [Inicio de la colaboración] hasta el [Fin de la colaboración].
Durante ese periodo desempeñó las siguientes funciones: [Funciones principales que desempeñó]
Quiero destacar especialmente lo siguiente: [Logros concretos y cualidades]
Su salida de la empresa se debió exclusivamente al siguiente motivo: [Motivo de la salida (opcional)].
Por todo ello, no dudo en recomendar su candidatura para los puestos acordes con su experiencia. Quedo a su entera disposición para ampliar verbalmente estas referencias en los datos de contacto que figuran en esta carta.
Atentamente,
Firmado:
[Su nombre y apellidos], [Su cargo]
Qué debe incluir una carta de recomendación creíble
- Identificación completa del recomendante: nombre, cargo, empresa y datos de contacto verificables. Una recomendación anónima o sin cargo no tiene valor.
- Relación profesional concreta: superior directo, dirección, compañero o cliente. El peso de la carta depende de desde dónde se habla.
- Puesto y periodo exactos: fechas de inicio y fin. La imprecisión en las fechas es la primera señal de alarma para un seleccionador.
- Funciones y logros medibles: cifras, proyectos, resultados. «Gran profesional» no informa; «redujo las incidencias un 30 %» sí.
- Disposición a verificar: la frase final ofreciendo ampliar referencias por teléfono o e-mail es la que convierte la carta en una referencia real.
Mejor específica que grandilocuente
Los estudios de selección coinciden: las referencias genéricas se descartan y las específicas se comprueban. Si no puede citar al menos un logro concreto de la persona recomendada, es preferible no firmar la carta.
Quién debe firmarla y qué responsabilidad asume
Puede firmarla cualquier persona que haya conocido directamente el trabajo del recomendado: el superior jerárquico es la opción con más peso, seguido de la dirección de la empresa, un cliente relevante o un compañero senior. Lo importante es que la relación declarada sea cierta y comprobable: el seleccionador puede llamar.
Quien firma no asume una responsabilidad jurídica especial por la trayectoria futura del recomendado, pero sí compromete su credibilidad profesional y la de su empresa. Por prudencia, limite la carta a hechos que conoció de primera mano y evite afirmaciones sobre periodos o funciones que no presenció. Los datos personales del recomendado se tratan con su consentimiento: es él quien pide la carta y quien decide a quién entregarla.
Recomendación y certificado no son lo mismo
El certificado de empresa (artículo 267 de la Ley General de la Seguridad Social) es obligatorio y lo remite la empresa al SEPE al extinguirse el contrato. La carta de recomendación es voluntaria, libre en su contenido y no produce efectos administrativos: su único destino es apoyar una candidatura.
Consejos de uso: cuándo pedirla y cómo presentarla
- Pídala al terminar la relación laboral, cuando el recuerdo de su trabajo es reciente y el contacto directo aún existe: conseguirla dos años después es mucho más difícil.
- Solicite una carta por cada etapa profesional relevante, firmada por la persona que mejor conoció su trabajo en ella.
- Adjúntela solo cuando la oferta lo pida o en candidaturas espontáneas de alto interés: en los demás casos, indique en el currículum «referencias disponibles a petición».
- Entregue siempre el original firmado o un PDF firmado: una carta sin firma no es una recomendación.
- Avise al firmante cuando la use: si recibe una llamada de verificación sin contexto, la referencia pierde fuerza.
Preguntas frecuentes
¿La empresa está obligada a darme una carta de recomendación?
No. La carta de recomendación es siempre voluntaria: ninguna norma española obliga a la empresa ni a un antiguo jefe a emitirla. Lo que sí puede exigir el trabajador es el certificado de empresa (que la empresa remite al SEPE al finalizar el contrato, necesario para la prestación por desempleo) y sus recibos de salarios. Si necesita acreditar su historial de cotizaciones, el informe de vida laboral se obtiene gratis de la Seguridad Social.
¿Quién debe firmar la carta para que tenga valor?
La persona que conoció directamente su trabajo, idealmente su superior jerárquico o la dirección de la empresa. Una carta firmada por recursos humanos sin conocimiento directo, o por un compañero del mismo nivel, tiene menos peso. Lo decisivo es que el firmante indique su cargo, la relación que mantuvo con usted y un contacto real: los seleccionadores verifican las referencias que les interesan.
¿Qué diferencia hay con el certificado de empresa?
El certificado de empresa es un documento oficial y obligatorio que la empresa remite al SEPE cuando termina el contrato: acredita las bases de cotización y la causa de la extinción, y sirve para tramitar el paro. La carta de recomendación es voluntaria y libre: valora la calidad del trabajo y apoya futuras candidaturas. Uno tiene efectos administrativos; la otra, efectos de reputación.
¿Debe dirigirse a alguien en concreto o «a quien corresponda»?
Ambas fórmulas son correctas. «A quien corresponda» permite reutilizar la carta en varios procesos y es la opción habitual cuando se pide al terminar la relación laboral. La carta dirigida a una empresa concreta gana algo de fuerza en candidaturas importantes, porque demuestra que el firmante se implicó para ese proceso específico. Este generador permite las dos variantes.
¿Puede la carta mencionar el motivo de mi salida de la empresa?
Solo si le favorece o es neutro: fin de un contrato temporal, cierre de un proyecto, traslado de domicilio o una promoción externa. Mencionarlo despeja la duda natural del seleccionador sobre por qué terminó la relación. Si la salida fue conflictiva, la carta simplemente lo omite: una recomendación no está obligada a ser exhaustiva y ningún seleccionador espera que lo sea.